Desde el principio que empecé a leer su historia médica me sorprendió demasiado que Natalie tuviera una enfermedad llamada aguadonfolosis. Nunca la había escuchado pero según la historia médica es una enfermedad donde una persona es alérgica al agua. Yo pensé: ¿será verdad?, puesto que todas las células y órganos dependen del agua para su funcionamiento.
Cada vez me interesaba leer más sobre esta enfermedad y fui descubriendo la gravedad de lo que estaba ocurriendo con Natalie ya que ella no podía tener contacto con el agua por qué causaba que su piel se fuera cayendo a pedacitos.
Entonces pensé: ¿cómo puede ella haber nacido en este pueblo donde todos los días llueve, se escuchan truenos y el cielo siempre está gris? No me aguanté las ganas de preguntarle y le dije: "Natalie, ¿alguna vez has salido a la calle?" Ella respondió (con una triste expresión en su rostro):no, nunca he salido puesto que en este pueblo siempre llueve, pero ya me acostumbré a saber que mi mundo ha estado desde hace 20 años en estas cuatro paredes."
"¡Odio la lluvia!" Gritó muy fuerte mirando hacia la ventana con ganas de llorar, pero de sus ojos no podían salir lagrimas. "Cada día me levanto a mirar la ventana y ver si "milagrosamente" hace un poquito de sol y poder sentir un olor diferente a este hospital, poder escuchar los pájaros cantarme al oído y sentirme caliente por los rayos ultravioletas del Sol." Se quedó en silencio mirando la ventana mientras llovía. Me miró con una gran sonrisa y me dijo: "¿sabes cuál es el único sueño que tengo en mi corazón? Besar a alguien bajo la lluvia para así morir por amor y no por esta enfermedad. Sé que mi enfermedad no tiene solución así que decidí enfrentarla con un verdadero amor."Desde ese día nunca dejé de ir a la habitación de Natalie, así como nunca dejó de llover. Empecé a anhelar igual que Natalie ese día de ver el Sol, salir en la mañana y poder estar juntos cogidos de la mano corriendo sobre el jardín y sintiendo en nuestra piel ese calor y en nuestro corazón el verdadero amor.
Fue cuando entonces una madrugada sentí un rayo de Sol quemándome la cara. ¡No lo podía creer! Salí corriendo gritando ¡Natalie! por todas las calles. Cuando llegué a su habitación nos miramos fijamente y hubo una gran felicidad que sólo nosotros podíamos sentir. Empezamos a correr hasta llegar a la salida del hospital. Natalie paró sorprendida y me dijo:"acuérdate de besarme cuando estemos en el centro del jardín y los pájaros estén cantándonos al oído."
Corrimos felices... Natalie no paraba de dar vueltas y sentir el calor del Sol. Cuando llegamos al centro del jardín, sin pensarlo empecé a besarla. Fue como si el tiempo no existiera, solo ella era mi mundo y yo el de ella. Sin darnos cuenta empezó a llover, nos caía cada gota de agua en nuestro cuerpo pero nosotros seguíamos besándonos sin darnos cuenta lo que pasaba a nuestro alrededor. Fue cuando entonces Natalie cayó en mis brazos y me dijo:"hiciste mi sueño realidad, besarme bajo la lluvia."
